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Por Selena Alejo Rojas

Qué hacer en Nápoles: centro histórico y Pompeya

Italia Planificar viaje
7 min

Si estás organizando tu viaje al sur de Italia, seguramente te preguntas qué hacer en Nápoles para aprovechar al máximo esta vibrante ciudad. Conocida como la cuna de la pizza, Nápoles combina historia, arte, tradición y un carácter único que la hace inolvidable.

En esta guía descubrirás los planes imprescindibles: recorrer el centro histórico, visitar Pompeya, disfrutar de su gastronomía y explorar su bahía con vistas al Vesubio. Además, compartiremos un consejo esencial: viajar siempre conectado gracias a la eSIM de Holafly, la forma más cómoda de tener internet durante tu estancia.

1. Centro histórico de Nápoles: patrimonio de la humanidad

Uno de los primeros planes en tu lista de qué hacer en Nápoles debe ser recorrer su centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este barrio está lleno de calles estrechas, iglesias barrocas y palacios que muestran siglos de historia.

Destacan la Catedral de San Gennaro, dedicada al patrón de la ciudad, y las animadas calles Spaccanapoli y Via San Gregorio Armeno, famosa por sus talleres de belenes artesanales. Cada rincón del casco antiguo es un viaje al pasado, con plazas llenas de vida y edificios que cuentan historias.

Además, los cafés y pizzerías tradicionales ofrecen el ambiente perfecto para detenerse y probar la auténtica pizza napolitana. El centro histórico es el alma de la ciudad y un lugar imprescindible para entender la esencia de Nápoles.

2. Pompeya y Herculano: ciudades congeladas en el tiempo

Otro de los imprescindibles en Nápoles es visitar las ruinas de Pompeya y Herculano, sepultadas por la erupción del Vesubio en el año 79 d.C. Estos yacimientos arqueológicos permiten recorrer calles, templos y casas romanas que se conservan de forma sorprendente.

En Pompeya podrás ver el Foro, el Anfiteatro y las villas decoradas con frescos. Herculano, aunque más pequeña, conserva mejor sus edificios de madera y mosaicos. Ambos lugares ofrecen una visión única de la vida cotidiana en la antigua Roma.

La cercanía de estos sitios a Nápoles los convierte en excursiones perfectas de un día, ya sea en tren o con tours organizados. Pasear por sus calles es como viajar en el tiempo y comprender la fuerza de la naturaleza frente al esplendor romano.

3. Museos y arte napolitano

Entre las mejores opciones de qué hacer en Nápoles está descubrir sus museos. El Museo Arqueológico Nacional de Nápoles alberga una de las colecciones más importantes del mundo de piezas grecorromanas, incluyendo mosaicos y esculturas rescatadas de Pompeya y Herculano.

El Museo de Capodimonte, ubicado en un palacio rodeado de jardines, guarda obras maestras de Caravaggio, Tiziano y Rafael. Para quienes buscan arte religioso, el Tesoro de San Gennaro sorprende con su riqueza y tradición.

Estos museos reflejan la importancia cultural de Nápoles y son una parada obligada para quienes desean entender el papel de la ciudad como centro artístico a lo largo de los siglos.

4. Gastronomía napolitana: mucho más que pizza

Probar la gastronomía local es otro punto esencial dentro de qué hacer en Nápoles. La ciudad es mundialmente conocida por ser la cuna de la pizza margarita, pero su oferta culinaria va mucho más allá.

Entre los platos típicos destacan la pasta alla genovese, los spaghetti alle vongole (con almejas) y la sfogliatella, un dulce hojaldrado relleno de crema o ricotta. También merece la pena probar el café napolitano, servido corto y con un sabor intenso.

Los mercados locales, como el de Pignasecca, son ideales para degustar productos frescos y vivir el ambiente cotidiano. Comer en Nápoles es una experiencia cultural en sí misma y un motivo de peso para visitar la ciudad.

5. Bahía de Nápoles y Vesubio

Otro plan inolvidable es recorrer su bahía, con vistas espectaculares al volcán Vesubio. Pasear por el Lungomare Caracciolo al atardecer es una experiencia mágica que combina mar, ciudad y naturaleza.

Desde Nápoles también puedes organizar excursiones al Parque Nacional del Vesubio, donde es posible subir al cráter y observar de cerca este volcán activo. Las vistas desde lo alto hacia la bahía y la ciudad son impresionantes.

La relación de Nápoles con el Vesubio forma parte de su identidad, y explorar estos paisajes es esencial para comprender la historia y la belleza natural de la región.

6. Consejos prácticos y conectividad con Holafly

Organizar tus planes de qué hacer en Nápoles será mucho más fácil si cuentas con internet durante todo el viaje. La mejor opción es la eSIM de Holafly, que ofrece datos ilimitados sin necesidad de tarjeta física.

La instalación es rápida: tras la compra recibes un código QR, lo escaneas y tu conexión queda lista en segundos. Además, Holafly cuenta con los Holafly Plans mensuales y anuales, una alternativa ideal si tu viaje es largo o si visitas varios destinos, siempre con atención en español las 24 horas, lo que garantiza seguridad y comodidad en cualquier situación.

Con Holafly podrás usar mapas, reservar entradas, pedir transporte o compartir tus fotos desde cualquier rincón de la ciudad. Es la recomendación exclusiva para disfrutar de Nápoles conectado y sin preocupaciones.

Preguntas frecuentes sobre qué hacer en Nápoles

¿Cuál es la mejor época para visitar Nápoles?

La mejor época para visitar Nápoles es durante la primavera (abril-junio) y el otoño (septiembre-octubre). En estos meses, el clima es templado y agradable, ideal para recorrer la ciudad a pie y explorar sus alrededores sin el calor intenso del verano. Además, hay menos turistas que en julio y agosto, lo que significa que podrás disfrutar de los principales monumentos, plazas y museos con mayor tranquilidad. La primavera ofrece paisajes florecidos y días largos para aprovechar al máximo las actividades al aire libre, mientras que el otoño aporta temperaturas suaves y un ambiente más relajado, perfecto para pasear por el centro histórico y la costa amalfitana cercana.

¿Cuántos días necesito para recorrer la ciudad?

Para conocer lo esencial de Nápoles se recomiendan 3 o 4 días, tiempo suficiente para recorrer el centro histórico, visitar la Piazza del Plebiscito, la Catedral de Nápoles, algunos museos como el Museo Archeologico Nazionale, y hacer una excursión a Pompeya o Herculano. Si dispones de una semana, podrás explorar la ciudad con más calma, disfrutar de su gastronomía, descubrir barrios menos turísticos como Spaccanapoli, y dedicar un día a excursiones cercanas, como la isla de Capri o la costa amalfitana, sin sentir prisa. Más días te permitirán también adentrarte en la cultura local y vivir la auténtica vida napolitana.

¿Qué plato típico no debo perderme?

Nápoles es la cuna de la pizza, y la pizza margarita es un plato que no puedes dejar de probar. Más allá de la pizza, la gastronomía local ofrece pasta fresca con mariscos, calzone, sfogliatella y otros dulces tradicionales. La sfogliatella es un postre de hojaldre relleno de ricotta y sémola, perfecto para disfrutar con un café napolitano. Además, encontrarás mercados y trattorias donde se pueden degustar productos frescos locales y especialidades de la cocina mediterránea a precios razonables. Comer en Nápoles es, sin duda, parte de la experiencia cultural de la ciudad.

¿Se puede subir al Vesubio?

Sí, es posible subir al Vesubio, el famoso volcán que domina la bahía de Nápoles. Existen rutas de senderismo bien señalizadas que permiten llegar hasta el borde del cráter, desde donde se obtiene una vista panorámica espectacular de la ciudad, la bahía y el Golfo de Nápoles. La caminata no requiere experiencia extrema y se puede realizar en unas horas, lo que la hace accesible para la mayoría de los turistas. Durante la subida, se pueden observar paisajes volcánicos únicos y, en días despejados, incluso se distingue la isla de Capri en el horizonte.

¿Cómo tener internet en Nápoles sin pagar roaming?

La mejor opción es la eSIM de Holafly, con datos ilimitados y soporte en español durante todo tu viaje.