Si estás organizando un viaje al archipiélago portugués, seguramente te preguntas qué hacer en Madeira para disfrutar al máximo de este destino único en medio del Atlántico. La isla combina paisajes naturales de ensueño con rutas de senderismo, pueblos con encanto y una cultura que mezcla tradición e innovación.
En esta guía encontrarás planes para todos los gustos: recorrer las famosas levadas, admirar las vistas de Funchal, relajarte en piscinas naturales, probar su gastronomía y mucho más. Además, te contaremos cómo mantenerte conectado durante tu viaje gracias a la eSIM de Holafly, una herramienta esencial para moverte con libertad por Madeira sin preocuparte por el roaming.
1. Recorrer las levadas: senderismo en estado puro
Uno de los principales atractivos cuando piensas en qué hacer en Madeira es recorrer sus famosas levadas, antiguos canales de riego que hoy son rutas de senderismo únicas en el mundo. Estas caminatas permiten adentrarse en la naturaleza exuberante de la isla, atravesando bosques de laurisilva, túneles excavados en la roca y miradores con vistas espectaculares.
Entre las rutas más recomendadas están la Levada das 25 Fontes, donde te esperan cascadas escondidas y un paisaje de cuento, y la Levada do Caldeirão Verde, que combina túneles y paredes cubiertas de vegetación. Para quienes buscan un desafío, la Levada do Rei es perfecta, con panorámicas del norte de la isla.
El senderismo en Madeira no solo es actividad física, también es un viaje sensorial. El sonido del agua, el aroma de la vegetación y la inmensidad de los paisajes hacen que cada ruta sea inolvidable. Es importante llevar calzado cómodo, linterna para los túneles y agua suficiente para disfrutar con seguridad de la experiencia.
2. Disfrutar de Funchal: la capital vibrante
Si buscas qué hacer en Madeira más allá de la naturaleza, la respuesta está en su capital: Funchal. Esta ciudad combina el encanto de sus callejuelas adoquinadas con una vibrante vida cultural y gastronómica. Pasear por el Mercado dos Lavradores es toda una experiencia, donde frutas exóticas, flores y productos locales llenan de color y aroma cada rincón.
Uno de los imprescindibles es el teleférico de Funchal, que conecta el centro con la parroquia de Monte. Desde lo alto tendrás una vista espectacular de la bahía y las montañas. Allí puedes visitar el Jardín Tropical Monte Palace, un espacio botánico con lagos, esculturas y especies de todo el mundo.
Por la tarde, no te pierdas un paseo marítimo por la Avenida do Mar o una visita a la Catedral de Funchal, que refleja la herencia gótica y manuelina de Portugal. Para quienes disfrutan de la gastronomía, los restaurantes locales ofrecen delicias como el espada con plátano y, por supuesto, una copa del famoso vino de Madeira.
3. Piscinas naturales y paisajes marinos
Otro plan imprescindible al pensar en qué hacer en Madeira es disfrutar de sus espectaculares piscinas naturales. En Porto Moniz se encuentran las más famosas: formaciones volcánicas donde el mar entra y crea piscinas de agua cristalina perfectas para nadar y relajarse. Es un espacio seguro y accesible, ideal tanto para familias como para viajeros que buscan desconectar.
Además de Porto Moniz, la costa norte guarda rincones como las piscinas naturales de Seixal, rodeadas de un paisaje volcánico que contrasta con el azul intenso del Atlántico. Estos lugares permiten vivir una experiencia diferente al típico turismo de playa, ya que la costa de Madeira es más abrupta que arenosa.
Si prefieres algo más aventurero, puedes hacer excursiones en barco para avistar delfines y ballenas, especialmente entre abril y octubre. El contacto con el mar es parte esencial de la vida en la isla, y aprovecharlo es una forma de conectar con su esencia.
4. Pueblos con encanto y tradiciones
Dentro de qué hacer en Madeira, visitar sus pueblos es fundamental para conocer la vida local. En el este de la isla encontrarás Santana, famoso por sus casas tradicionales con techos de paja en forma triangular. Este lugar es perfecto para conocer las raíces de la arquitectura madeirense y disfrutar de un ambiente tranquilo.
Otro pueblo encantador es Câmara de Lobos, un puerto pesquero lleno de color que inspiró incluso a Winston Churchill en sus pinturas. Aquí podrás probar la poncha, bebida típica elaborada con aguardiente de caña de azúcar, miel y limón.
También merece la pena visitar Machico, la primera ciudad fundada en la isla, donde aún se respira la herencia histórica de los primeros colonos. Cada pueblo de Madeira tiene su propio carácter, y recorrerlos es descubrir la hospitalidad de sus habitantes, su gastronomía y su relación estrecha con el mar y la montaña.
5. Aventuras en la montaña: Pico Ruivo y Pico do Arieiro
Para los amantes de la montaña, no hay duda sobre qué hacer en Madeira: subir a sus picos más altos. El Pico Ruivo, con 1.862 metros, es el techo de la isla y ofrece vistas que dejan sin aliento. Llegar hasta aquí supone recorrer senderos exigentes, pero las panorámicas de nubes y montañas hacen que valga la pena cada paso.
El Pico do Arieiro es otro de los lugares más visitados, ya que se puede llegar en coche casi hasta la cima. Desde allí parte la famosa ruta que conecta con Pico Ruivo, considerada una de las caminatas más espectaculares de Europa. Los amaneceres desde este punto son inolvidables y atraen a fotógrafos y viajeros de todo el mundo.
Estos recorridos requieren buena condición física, ropa adecuada y precaución, ya que el clima puede cambiar rápidamente. Para quienes buscan experiencias intensas en contacto con la naturaleza, las montañas de Madeira son un paraíso.
6. Consejos prácticos y conectividad con Holafly
Una parte esencial de tu viaje es mantenerte conectado. Para ello, nada mejor que la eSIM de Holafly, que te permite disfrutar de datos ilimitados en Madeira sin necesidad de una tarjeta física. Con ella podrás usar mapas, traducir menús, pedir transporte o compartir fotos de tus aventuras en tiempo real.
Si tu viaje no se limita solo a Madeira o planeas quedarte más tiempo, Holafly también ofrece planes mensuales ideales para estancias largas o rutas multipaís, con cobertura en más de 160 destinos.
La instalación es muy sencilla: recibes un código QR en tu correo electrónico, lo escaneas y listo. En segundos tu eSIM queda activa y podrás navegar sin preocuparte por costes de roaming. Además, Holafly ofrece atención en español las 24 horas para resolver cualquier duda durante el viaje.
Viajar con Holafly te da la tranquilidad de estar siempre conectado, algo imprescindible cuando recorres senderos, visitas pueblos apartados o te desplazas en coche por la isla. Es la recomendación exclusiva para quienes buscan comodidad y seguridad durante su estancia en Madeira.
Preguntas frecuentes sobre qué hacer en Madeira
La primavera y el verano son ideales para disfrutar de senderismo y buen clima, aunque la isla tiene un clima templado todo el año.
Se recomienda ropa ligera para el día, chaqueta para las zonas de montaña y calzado cómodo para recorrer levadas y senderos.
Entre 4 y 6 días son suficientes para visitar Funchal, pueblos cercanos y hacer varias rutas de senderismo.
Sí, aunque las carreteras son montañosas y con curvas, están en buen estado. Alquilar un coche es una buena opción para moverse con libertad.
La mejor opción es la eSIM de Holafly, que ofrece datos ilimitados sin trámites ni tarjetas físicas.